sábado, 26 de marzo de 2011

Visión Siete: Día de la Memoria: Las leyes vigentes de la dictadura

Las leyes y el andamiaje jurídico de la dicatadura, el reflejo de la matriz ideológica del "Proceso"

Visión Siete: Día Nacional de la Memoria desde Plaza de Mayo

Excelente informe de la Televisión Pública sobre la política económica de la dictadura civico-militar 76-83. Estos fueron los verdaderos objetivos de los verdaderos jefes del "Proceso"

viernes, 25 de marzo de 2011

35º aniversario del golpe militar de 1976. Día Nacional de la Memoria po...

24 DE MARZO - día de la memoria, verdad y justicia

El 24 de marzo de 1976 un golpe de Estado cívico-militar derrocó al gobierno constitucional de la presidenta María Estela Martínez de Perón e instauró una dictadura que gobernó la Argentina entre 1976 y 1983 a través de una Junta Militar encabezada por los comandantes de las tres Fuerzas Armadas: Jorge R. Videla (Ejército), Emilio E. Massera (Armada) y Orlando R. Agosti (Fuerza Aérea).Se autodenominó  “Proceso de Reorganización Nacional” y es por eso que suele ser referida simplemente como “el Proceso”
La Junta Militar llevó a cabo una acción represiva en la línea del terrorismo de Estado conocida mundialmente como la Guerra Sucia, coordinada con las demás dictaduras instaladas en los países sudamericanos mediante el Plan Cóndor, que contó con el apoyo de los principales medios de comunicación privados e influyentes grupos de poder civil, la protección inicial del gobierno de los Estados Unidos y la pasividad de la comunidad internacional.
El gobierno secuestró, torturó y ejecutó clandestinamente a decenas de miles de personas, sospechadas de ser guerrilleros o activistas civiles sin relación con las organizaciones armadas y estableció centros clandestinos de detención para llevar a cabo estas tareas. Las personas detenidas en estos centros clandestinos fueron conocidos como «los desaparecidos» y gran cantidad de ellos fueron ejecutados y enterrados en fosas comunes o arrojados al mar desde aviones militares. Otro perverso mecanismo implementado fue el de la apropiación de los bebés de madres en cautiverio por parte de la misma estructura militar. De esos más de 500 niños apropiados, casi 100 ya han recobrado su verdadera identidad gracias a la labor de las Abuelas de Plaza de Mayo.
Se conmemora el Golpe de Estado de 1976, el último y más sangriento de la historia argentina y a las 30 mil víctimas del terrorismo de Estado.

El 24 de marzo de 1976 un golpe de Estado cívico-militar derrocó al gobierno constitucional de la presidenta María Estela Martínez de Perón e instauró una dictadura que gobernó la Argentina entre 1976 y 1983 a través de una Junta Militar encabezada por los comandantes de las tres Fuerzas Armadas: Jorge R. Videla (Ejército), Emilio E. Massera (Armada) y Orlando R. Agosti (Fuerza Aérea).Se autodenominó  “Proceso de Reorganización Nacional” y es por eso que suele ser referida simplemente como “el Proceso”.
Los golpistas tomaron al poder en un contexto de violencia creciente, caracterizado por acciones de terrorismo de Estado llevadas adelante por las Fuerzas Armadas y el grupo parapolicial Triple A y la actuación de organizaciones guerrilleras.
La Junta Militar llevó a cabo una acción represiva en la línea del terrorismo de Estado conocida mundialmente como la Guerra Sucia, coordinada con las demás dictaduras instaladas en los países sudamericanos mediante el Plan Cóndor, que contó con el apoyo de los principales medios de comunicación privados e influyentes grupos de poder civil, la protección inicial del gobierno de los Estados Unidos y la pasividad de la comunidad internacional.

El gobierno secuestró, torturó y ejecutó clandestinamente a decenas de miles de personas, sospechadas de ser guerrilleros o activistas civiles sin relación con las organizaciones armadas y estableció centros clandestinos de detención para llevar a cabo estas tareas. Las personas detenidas en estos centros clandestinos fueron conocidos como «los desaparecidos» y gran cantidad de ellos fueron ejecutados y enterrados en fosas comunes o arrojados al mar desde aviones militares. Otro perverso mecanismo implementado fue el de la apropiación de los bebés de madres en cautiverio por parte de la misma estructura militar. De esos más de 500 niños apropiados, casi 100 ya han recobrado su verdadera identidad gracias a la labor de las Abuelas de Plaza de Mayo.

La política económica del Proceso de Reorganización Nacional quedó a cargo de los sectores civiles que promovieron el golpe de estado. Bajo el liderazgo del empresario y estanciero José Alfredo Martínez de Hoz, se puso en práctica una serie de reformas económicas radicales, siguiendo las nuevas doctrinas neoliberales de la Escuela de Chicago, que tendieron a desmontar el Estado de Bienestar, desindustrializar y concentrar la economía argentina y a fomentar el sector financiero y el campo. Socialmente, el Proceso se caracterizó por aumentar notablemente la pobreza, que alcanzó a un tercio de la población, cuando en las décadas anteriores la misma no había superado el 10%.

extraido de Inryd.com

lunes, 21 de marzo de 2011

UNIDOS

"Todos unidos triunfaremos"

                                  (La Marchita)

"Solo el Pueblo salvará al pueblo"

                                  (Rodolfo Ortega Peña)


Haciendo una parábola futbolística sobre los hechos de la semana pasada (y me refiero a la opereta de Clarín con Moyano)me parece, humildemente, que fué lo mas cercano a convertirnos un gol en contra. Me explico.
El Frente para la Victoria es lo mas parecido al Barcelona de Messi en la arena política argentina. Cristina sería Messi y Moyano...algo asi como Iniesta o Xavi (o el que su paladar futbolístico, querido lector, prefiera). Messi es el mejor jugador del mundo pero no puede ganar los partidos el solito. Necesita del equipo y de sus jugadores más importantes. El equipo es el Pueblo, sus mejores jugadores: la clase trabajadora con sus organizaciones y sus dirigentes a la cabeza (o con la cabeza de los dirigentes), la juventud, las organizaciones sociales y barriales, los estudiantes, la cultura, etc.
El equipo que se nos planta de frente (las corporaciones económico-comunicacionales) no nos puede hacer goles, se esfuerzan, pegan codazos, intentan tocar la pelota con la mano, escupen, putean, nos pegan en los tobillos, quieren coimear al árbitro, pero no hay caso...van perdiendo por goleada. Pero si el equipo opositor no nos estrena el arco, casi, casi que lo hacemos nosotros solitos. El frustrado paro general de la semana pasada hubiera sido ese gol buscado por la oposición, sobretodo por su más expuesto jugador, el Monopolio del instumento de viento (¿quién sería en esta parábola...el odiado, pedante y fanfarrón Cristiano Ronaldo?). No nos pueden hacer un gol y casi festejan el que nos hacemos en contra.
La sistemática demonización de los dirigentes de la clase trabajadora ha sido una constante en la historia por parte del capital. Es la forma de dividir y desmoralizar a los trabajadores para seguir ellos (la clase oligárquica proimperial) gozando de los privilegios que da el hecho de recibir las migajas de sus amos imperiales y habitar la cúspide económica de ésta sociedad capitalista periférica. Esa demonización cala hondo en el imaginario de ciertas clases medias que tienen infinitos prejuicios raciales al respecto. Es que un "blanco" con poder económico y político es "natural" mientras que un "negro" con poder es sospechoso, peligroso al que hay que combatir, meter en cana o directamente liquidar. Es producto de la vieja zoncera jauretchana: civilización y barbarie. (¿se acuerdan de..."no ahorre sangre de gauchos que sirve como abono de tierra..." o algo asi)
Lo voy a decir asi, directo y sin vueltas: este blog banca a Moyano, a D'Elia y a todos los "NEGROS" PERONISTAS que aman la Argentina, que aman latinoamerica, que se oponen al imperio, que luchan por la justicia social, por la liberacion y por la felicidad del pueblo.
Pero claro, estan los "negros" buenos. Los que siendo parte de su clase trabajan para sus enemigos. Y me refiero a los muchachos del Peronismo Liberal (como lo llama el cumpa "Gallego" Fernandez)...a los que yo defino como Menemismo residual. Son los "tío Tom" del movimiento. Son los que estan trampeando los resultados en Chubut. Son los mimados por el establishment, son los que les licuaron sus deudas haciendoselas pagar al Pueblo argentino con sus privaciones y su hambre.Cuidado. El Pueblo ya lo sabe...no es lo mismo Montenegro a que te monte un negro...y menos si es del peronismo federal. Son los que nos acusaban de "zurdos infiltrados" y desleales...ellos hablando de lealtad...claro, leales a Magnetto y al gran capital.
Y hablando de Magnetto...como humorista gráfico que intento ser,me da pena Sábat...que por un tibio lugarcito bajo el sol del dinero clarinista es capaz de dibujar a Moyano con las manos ensangrentadas como si fuera un asesino serial, como si fuera Jack el destripador. Hermeregildo, Menchi...¿que te pasó?...de la anarquía al regazo del establishment sin escalas...
Los artistas debemos estar comprometidos con nuestros pueblos y combatir al poder del privilegio, sino nos convertimos en un "Del Sel"...un bufón pedorro al servicio del rey (dinero) y ahí si me pongo de acuerdo con el gordito fumador ex-rebelde sin igual..."lo hacen por plata"...si Jorgito, lo hacen por plata, como vos.
Por eso, y para terminar (puff, que se hizo largo esto), creo que el equipo del FpV (el Barça de la política argentina) debe salir a jugar como lo hace siempre, con la belleza de su juego, con la honestidad del mismo y con la creatividad a la que ya nos tienen acostumbrados para seguir dibujando goles en las redes de las corporaciones para la felicidad del Pueblo y grandeza de la Nación. Sólo UNIDOS TRIUNFAREMOS!!

lunes, 14 de marzo de 2011

EL HURACÁN CRISTINA

Se empiezan a ver los resultados de ese fenómeno de la naturaleza política llamado Cristina. Las encuestas empiezan a reventar todas las medidas, los estadios empiezan a llenarse, las calles festejan su carnaval de advenimiento de lo nuevo, las juventudes de todas las edades se vuelcan masivamente hacia el proyecto y las elecciones comienzan a ganarse en éste año electoral.

Es el cambio cultural que se percibe en el aire, en las caras, en los bolsillos, en las mentes y en los corazones. Una nueva Argentina emerge y ni siquiera la tapa de Clarinete la puede tapar. (y mire que le mete empeño, el pasquín)

Las penas ya no son de nosotros aunque las vaquitas , por ahora, siguen siendo, en parte, ajenas. (bueno, alguna que otra se han recuperado)

Un votito aqui, un votito allá y un camino que sube y se GANA. Katamarca se gana y se va la primera.

Los que creemos en este proceso transformador sabemos que el mismo depende de la osadía y la irreverencia que éste pueda tomar. Su desafío a los poderes corporativos que prefieren congelar la historia para conservar sus privilegios. Su lógica de existencia, la del proyecto kirchnerista (encarnación del peronismo y de la línea nacional y popular en esta etapa histórica) depende de su profundización, por eso vamos por más. Pero somos concientes que él mismo necesita de las mayorías, de la acumulación de una masa crítica que la revalide y la empuje. Por eso celebramos cada elección que se gana, celebramos cada estadio que se llena, celebramos cada nuevo militante que se suma para engrandecer el movimiento nacional.

Por eso que florezcan mil flores y hasta la victoria, siempre!
Cristina o las corporaciones!
CRSTINA 2011!!!!

sábado, 18 de diciembre de 2010

CAMBIO CULTURAL Y MILITANCIA

 Por Julio Ruiz

“Lo que a mi me preocupa es que pueda retornar en nosotros el espíritu oligarca. A eso es a lo que le tengo miedo, mucho miedo, y para que esto no suceda he de luchar mientras tenga un poco de vida – y he de luchar mucho – para que nadie se deje tentar por la vanidad, por el privilegio, por la soberbia y por la ambición”.
Eva Perón

“Hay miles y miles de hombres que sólo conocieron la derrota, pero lo que nunca conocieron fue el deshonor.”
John William Cooke, en 1965 en la CGT de Bahía Blanca

“El éxito se concibe, se prepara y se realiza para explotarlo luego. Pongamos en ello una firme voluntad y un pensamiento claro, que lo demás es sólo ejecución.”
Juan Perón, mensaje a la juventud, agosto de 1972

La sociedad argentina está en un profundo proceso de cambio. Un cambio que se expresa en transformaciones de carácter cultural. Esto significa una reformulación en todas las relaciones sociales: interpersonales, interfamiliares, intrafamiliares, intergrupales y comunitarias. Esta profunda alteración se produce por la caída de los paradigmas del régimen, y en la medida que esa transformación toma forma aparecen, confusamente pero inequívocos, los nuevos paradigmas.

En la negación global que el pueblo está haciendo del viejo régimen, está presente también que ninguna cosa a la que nos habían acostumbrado, puede volver a funcionar como antes eran.

Todos los puntos de apoyo que constituían el poder real en Argentina están cuestionados y en retirada por primera vez desde marzo de 1976. Se avizora entonces, que la capacidad de decisión del pueblo argentino ha vuelto a manifestarse. En la calle está la voluntad nacional y popular de ser libre, justo, soberano.

La memoria popular tiene presente que con la retirada precipitada de la dictadura en su versión militar y el advenimiento en 1983 de la democracia formal, una horda de mercaderes dieron muerte a la política, transformándola en burda competencia por cargos, sin otra ambición que el éxito personal, hasta haber hecho de la política una palabra vacía que velaba una red de intereses y privilegios injustos, anudada al poder real de los grandes intereses económicos.

La enfermedad producida y alentada por la contracultura oligárquica, atacó al conjunto de los cuadros, militantes y activistas, tentándolos para que se conviertan en funcionarios o simples vividores o clientes, alejándolos de la necesaria identificación con el pueblo.

Los tiempos históricos han cambiado…

Leonardo Boff, el teólogo brasileño ha dicho recientemente: “Néstor Kirchner ha rescatado la dignidad de la Nación Argentina”, señalando con meridiana claridad un hecho de autoafirmación que representa un nuevo umbral de acumulación de poder popular.

Este pueblo no confiará más en dirigentes y proyectos políticos meramente personales o de secta que nos condujeron al desastre y tampoco en organizaciones partidarias que prometen una cosa y hacen todo lo contrario, defraudando la voluntad popular. Nuestro pueblo no acepta más a los que se autodenominan “dirigentes”. Sólo aceptará a los que testimonien con su vida, dejando de lado el individualismo regiminoso que todavía anida en algunos corazones.

Los cuadros, los militantes que quieran tomar la tarea de “devolver al pueblo con claridad lo que éste expresa con confusión”, deberán asumir un profundo cambio en su propia actitud cultural. La profundización de este camino no dependerá sólo de ellos, pero seguramente sin ellos va a ser muy difícil y más aún puede desembocar en una nueva frustración, un nuevo fracaso.

Será preciso que los cuadros, militantes y activistas demuestren sus palabras con el testimonio personal para romper con la falsa e insidiosa prédica que sostiene que la política es una actividad dedicada a la corrupción de las personas.

La verdadera política sólo está constituida por actos que testimonien los ideales que se proclaman. En esto reside la singular respuesta popular a lo hecho por Néstor Kirchner y la presidenta Cristina Fernández.

La política vuelve a ser una relación interactuada entre seres humanos vivos. Un diálogo, en fin, que excluye la represión y la corrupción como formas de relación política, formas propias de la contracultura oligárquica.

La reaparición de la política en la cultura popular ha surgido en forma natural, sin que muchos lo adviertan en un primer momento. En la rebelión desesperada del 2001. En el alborozado festejo del Bicentenario. En el dolor, no exento de esperanzada reafirmación del rumbo, que produjo la muerte de Néstor Kirchner. En todas estas expresiones fueron germinando las semillas del renacer del movimiento nacional, que se fue desvelando hasta hacerse manifiesto.

Este renacer de la política como herramienta de transformación actuante en la realidad, es uno de los grandes legados de Néstor Kirchner. Esto y el testimonio militante es lo que ha producido la convocatoria a una multitud de jóvenes que no deben ser defraudados, ni mucho menos arrojados al cochambroso festín de los mercaderes de la política.

En este camino de dar testimonio con la propia vida, los llamados funcionarios deberán abandonar las viejas prácticas, haciéndose un deber el servir, con humildad, ejemplo y sacrificio personal más que cualquier otro militante. La capacidad de maniobrar, gestionar y relacionarse no debe ser motivo de lucimiento personal, sino de soporte al crecimiento de un proyecto colectivo. Los funcionarios deben ser esclavos de un pueblo libre en la construcción de una comunidad organizada en un nuevo marco cultural. Es lo que nuestro pueblo reclama en la hora actual.

No pretendemos con esto disminuir la importancia real que tienen quienes ejecutan lo que podríamos denominar “políticas de vanguardia”: funcionarios electos o designados para distintas funciones ejecutivas u organizativas. Pero no es menos cierto que si el único cometido de la militancia es conformar sólo una fuerza electoral y suscitar sólo personajes “políticamente correctos” que puedan aparecer en una pantalla televisiva, podremos ganar batallas con los votos, pero correremos el riesgo de perder el horizonte estratégico del cambio de fondo que exige nuestro pueblo y del que ya éste es protagonista.

Es preciso que los militantes demuestren con su ejemplo – en especial a los jóvenes - que hacen política sin ser corruptos, ni ladrones, ni vividores, ni integrantes de círculos privilegiados. Servicio, trabajo, disciplina, humildad y amor al prójimo son las condiciones necesarias que miles de argentinos tienen para convertirse en auténticos dirigentes populares.

La cuidadosa, prudente formación de los militantes juveniles es un imperativo del momento porque “ellos realizarán todas nuestras esperanzas… todos nuestros sueños ¡y también nuestras utopías!”. Juan Perón, mensaje a la juventud 1º de mayo de 1955.

Un militante que construye en su ámbito no va a enseñar, ni a adoctrinar, ni a “bajar línea”. Va a aprender cómo se construye la comunidad de la única forma posible: haciéndola. Si se diferencia del resto será en su claridad, su determinación, en su compromiso, trabajo, disciplina y persistencia en el esfuerzo. Si ejerce esas virtudes con tenacidad, será retribuido con la confianza, un logro fundamental en el camino de la restauración del tejido social y la dignidad de los argentinos.

La experiencia histórica no enseña que cuando el movimiento nacional deviene en partido electoral y únicamente en eso, el movimiento languidece para finalmente dejar de existir. La política no es destrozarse día a día en la interna partidocrática. Tampoco es defender intereses personales o de círculo.

El movimiento nacional siempre llegó al gobierno a través del voto popular, por lo tanto es clara la importancia de contar con herramientas electorales eficaces. Pero estas serán tales en la medida que podamos abandonar la ideología y la práctica oligárquica de la que nos hablaba Evita, y que todavía perviven en el meollo de algunos autotitulados dirigentes. A los cuadros que no han claudicado ante la tentación, les corresponde la difícil tarea de formación de los jóvenes para que sea fértil el terreno en que florezcan las “mil flores” que fuera el último y profético imperativo que lanzara Néstor Kirchner.


Bahía Blanca, diciembre de 2010
Fuente: http://www.elortiba.org/notatapa4.html